Hace un tiempo habíamos comentado sobre el lanzamiento de esta novela, precuela a Rogue One, que veremos en diciembre, y comentamos la sinopsis en nuestro Podcast y ahora esta disponible un extracto de Rogue One: Catalyst y que nos mostrara la amistad que existen entre Galen Erso y el Director Krennic y la idea de poner en marcha la construcción de la Estrella de la Muerte.

De antemano avisamos que esto contiene información que se podría considerar spoilers.
La traducción del párrafo publicado originalmente en ingles, no es de nuestra autoria.

 

Las inmensas puertas se abrieron y de repente Galen Erso estaba de pie al lado del transporte, resguardado por dos guardias de la prisión, mucho más delgado de lo que Lyra le hubiera permitido estar. Sin embargo, los guardias no hicieron ningún esfuerzo para detenerlo cuando se acercó, abrazándola a ella y a Jyn por un largo rato.

“Te ves más bella que nunca”, dijo, dando un paso atrás para mirarlas. Sus ojos se fueron a Jyn. “Déjame sostenerla”.

Lyra le pasó a Jyn. Cuidadosamente le quito el pañuelo que le ocultaba el rostro y Y sonrió de una manera que nunca antes Lyra lo había visto sonreír. Jyn se movio en sus brazos, Lyra dijo: “Ella te recuerda Galen”.

“Ella es hermosa” él dijo, inspeccionando su rostro. “Sus ojos han cambiado de color.”

Lyra asintió. “Están un poco moteados”.

“Polvo de estrellas”, dijo Galen. “Eso es lo que hay en sus ojos”.

“Galen, ¿Qué está pasando?” Lyra se arriesgó a preguntar. “¿Por qué nos han traído hasta aquí. No irán a…”

“No me han dicho nada. Me sacaron de mi celda antes del amanecer”.

“Igual que a nosotras. Estoy preocupada”.

“No lo estés”. Él le mostró sus sucias manos. “¿Ves? No hay esposas. Y nadie me ha apuntado con un arma en toda la mañana.”

Lyra no encontró mucho alivio. “¿Podrían estar enviándonos a otro lugar? ¿Hay una peor prisión?”

Antes de que pudiera responder, uno de los guardias ordenó a Galen a que subiera al transporte.

Hizo lo que le solicitaron, y los conductores golpearon sus látigos sobre las cabezas del taqwa para que se pusiera en marcha. Las ruedas de madera del carro se movían sobre surcos en el camino, y Lyra se mordió la lengua sin darse cuenta. Cuando Tambolor desapareció de la vista, Galen se asomo a sobre su asiento para echar una mirada alrededor.

“Nos dirigimos al puerto espacial”.

Los ojos de Lyra se abrieron. “No sabes…”

“No quiero dar mala suerte por pensarlo.”

En ese instante, apareció una nave por encima y comenzó un descenso muy controlado hacia la zona de aterrizaje.

Galen observo el emblema estampado en la parte más baja de las luces de la nave. “¡Zerpen!”

Lyra puso las manos en su frente y dijo: “¿Desde cuándo Industrias Zerpen vuela en algo tan gastado?”

Galen ignoró la pregunta. “Sabía que no se olvidarían de nosotros”.

Lyra sacudió su cabeza, Para asegurarse de que no estaba soñando. Abrazó a Jyn más fuerte ya que la nave se poso en la zona de aterrizaje, salpicando arena por todos lados. La rampa de acceso bajó y una única figura en un traje blanco adornado con el logotipo de la empresa descendió por ella. Lyra sintió que su mandíbula se caía, y cuando miro a Galen vio que él también estaba boquiabierto.

“¿Orson Krennic?”, susurró ella.

Él asintió, incapaz de hablar o mirar hacia otro lado.

“Pero…”

“Tenemos que estar atentos”, pudo decir Galen.

Sus captores se reunieron con Krennic a mitad de camino, y tres de ellos se pusieron en fila durante un largo rato.

Krennic miró a su alrededor antes de decir. “¿Quién de ustedes es el responsable?”

El Jefe Gruppe le respondió: “El Dergue me ha dado autoridad para resolver este asunto.”

Krennic abrió su chaqueta y sacó un datapad, llamando la atención de Gruppe por algo que estaba en la pantalla. “¿Satisfecho?”

Gruppe asintió y Krennic le dio el datapad. “Es para usted.”

Gruppe metió el datapad en uno de los bolsillos de su abrigo y realizó una seña hacia donde estaban parados Galen y Lyra. “Supongo que ya se conocen”.

Krennic sonrió y caminó hacia ellos. Le ofreció su mano a Galen diciéndole: “Doctor Erso, estoy tan contento de encontrarlo con buena salud.” Giró hacia Lyra mientras continuaba estrechando la mano de Galen. “Señora Erso y… oh, ¿ésta es la niña?”

Lyra tenía la boca abierta pero no pudo hablar.

“¿Puedo echarle un vistazo?”

Ella le acercó a Jyn y le quitó el paño de la cara.

“¡Preciosa! ¡Es igual a usted!”

Krennic giró hacia la rampa del carguero. “Doctor Erso, si usted y su esposa son tan amables de apresurarse de subir a bordo”.

“Espero que sus viajes sean fructíferos”, gritó el jefe Gruppe en el momento que Galen y Lyra subían a la nave.

Una vez dentro, Krennic abrazó a Galen. “¡Qué maravilla poder verte después de tanto tiempo!”

“Orson, no entien…”

“No es el momento”, interrumpió Krennic, dando un paso atrás pero sin dejar de apretar los brazos de Galen. “Te lo explicaré todo en su momento, pero ahora tenemos asuntos más importantes que atender”.

Todos se dirigieron a la cabina principal, donde otros tres humanos de pelo corto estaban sentados en distintos lugares. Todos los ojos se fueron a ellos hasta que Galen y Lyra se sentaron y pusieron los cinturones de seguridad. Lyra abrazó fuertemente a Jyn.

“Haga contacto con el Comandante Prakas tan pronto despeguemos”, le dijo Krennic al técnico de comunicaciones mientras se abrochaba el cinturón. “Dígale que nos de tiempo suficiente para escapar de la gravedad.”

El carguero despegó hacia el cielo blanco de Vallt. Galen miró con atención hacia la ventana de estribor para ver aparecer las estrellas.

“Prepárense para la acción evasiva,” advirtió Krennic.

Galen giró hacia la ventana principal. Un movimiento súbito en las estrellas fue seguido por un breve vistazo de una nave Separatista sumamente armada; El cielo se ilumino con las ráfagas de los disparos lasers.

¡Ha! ¡Mucho para honrar los términos del intercambio!” gritó Krennic.

Lyra abrazó aún mas fuerte a Jyn mientras la nave recibía los disparos. Un destello de luz brillante iluminó los ventanales y la nave giró hacia babor, la parte inferior cubierta de escombros.

“Teniente, estamos en posición”.

Krennic se dirigió hacia la consola. “¡Prakas! Justo a tiempo. Tenemos droides y una nave clase Settie en la superficie, aunque podría estar en el aire ahora. Cuando termines con ellos, apunta a la ciudad”.

“¡Orson, no!” dijo Lyra con una voz angustiada. “Está listo. ¡Esta encima!”

“Aun no” dijo Krennic sin mirarla. Sus ojos asintieron a Galen. “Un ataque les dará una oportunidad a las legiones pro-Republica para que recuperen el poder. Más aún, le prometimos a Zerpen que recuperaría su instalación de ignición.”

“Son inofensivos, Orson.” dijo Galen, “Ya sean Separatistas o no”.

La mirada de Krennic fue condescendiente. “Quizás. Pero estamos en guerra, y ellos están en el bando equivocado”.